Tengo un mioma, ¿Qué debo hacer?

El 99% de los miomas son tumores benignos, por tanto, no debes asustarte. Debes acudir a una Unidad Especializada en Miomas, donde profesionales expertos en esta patología puedan orientarte acerca de tu situación de forma personalizada.

No siempre será necesario tratarlos. Y no siempre será necesaria la cirugía.

El principal problema que pueden dar los miomas, si aún no eres madre, es que puedan crecer a lo largo del tiempo, que suele ser lo más habitual. En estos casos suele ser conveniente tratar el mioma para evitar que crezca y que pueda dar problemas de fertilidad más adelante, además de que evita llegar a tener miomas muy grandes, que son más difíciles de tratar y la cirugía deja cicatrices en el útero que también afectan a la fertilidad. El tratamiento preventivo de los miomas se realiza mediante radiofrecuencia.

En otros casos, los miomas dan síntomas de sangrado, por su situación en el útero, cercana o dentro de la cavidad. Este tipo de miomas, dependiendo de su tamaño, suelen ser inaccesibles a la cirugía, y en ellos, la técnica que permite solucionar el problema del sangrado mediante la reducción del volumen del mioma es la radiofrecuencia.

Una mujer puede tener uno o varios miomas. Los síntomas que produce también pueden ser uno o varios:

-Sangrados menstruales abundantes o sangrados intermenstruales

-Anemia

-Dolor pélvico

-Infertilidad

-Abortos de repetición.

Existen diversas formas de tratamiento para los miomas. La cirugía resuelve muchos de los casos en los que los miomas requieren una solución médica. Pero en bastantes ocasiones, la cirugía no puede conseguir la extirpación completa de los miomas, con el consiguiente empeoramiento o falta de solución de los síntomas que provoca. Por otra parte, la cirugía sobre el útero para extirpar los miomas puede afectar aún más la fertilidad en algunos casos, por la cicatriz que se provoca en el útero.

Existen distintas técnicas alternativas a la cirugía. Actualmente la radiofrecuencia es de primera elección entre ellas, por la comodidad para la paciente, porque no requiere ingreso hospitalario, por la baja tasa de complicaciones, porque no necesita postoperatorio, etc.